Procesos de memoria con horizonte de reconciliación
Director territorial de Conciudadanía en El Oriente Antioqueño
benjamincardona@conciudadania.org
Ricas y valiosas experiencias de memoria se vienen desarrollando en el Oriente Antioqueño desde las organizaciones de víctimas, y en algunos casos con participación de excombatientes. Tal es el caso de los procesos de “memoria pintada” en los que personas afectadas por la guerra plasman en pintura sus recuerdos de dolor y sus sueños de paz, como ha ocurrido en La Ceja, San Carlos, San Vicente, Rionegro, entre otros.
Desde hace varios años, en casi todos los municipios se celebran los primeros viernes de cada mes las “jornadas de la luz” para disipar el miedo y encender la esperanza. Y cada año las “trochas por la vida” en las cuales las víctimas, acompañadas de otros sectores de la comunidad, recorren los caminos del dolor y del horror dejando memoriales de vida donde los actores armados sembraron muerte y espanto.
En otros municipios “los libros de la memoria” van almacenando testimonios y recuerdos de sobrevivientes que dejan para la posteridad el recuerdo de sus muertos para derrotar el olvido. En Granada, muchos recuerdos se encuentran conservados en un “museo de la memoria”. En algunos municipios como en El Peñol se han hecho intentos de “construcción de una memoria colectiva” sobre el proceso de desalojo de su viejo Peñol, la creadora resistencia del movimiento cívico y la construcción del nuevo Peñol, el impacto de la guerra insurgente y contrainsurgente, la muerte de sus alcaldes populares fruto de la polarización política y los esfuerzos actuales de recuperar “la armonía peñolense”.
Ahora la organización de víctimas del municipio de La Unión utiliza los recursos de la multimedia y plasma hermosamente sus recuerdos en videos que reconstruyen el recuerdo de las familias afectadas por masacres, asesinatos selectivos, atentados terroristas, y desplazamientos, agregándoles un componente de georeferenciación.
El recuerdo y la memoria colectiva
Puede establecerse una diferencia entre el recuerdo y la memoria colectiva. El recuerdo es una vivencia personal. Expresar el recuerdo, plasmarlo en diferentes formas, contribuye a un proceso de sanación. Los actores armados pretenden inhibir el recuerdo, borrar las huellas: cremación, desmembramiento o desaparición de los cuerpos arrojándolos en fosas comunes, o en los ríos. Y después pregonan el olvido. Pretenden borrar al enemigo. Y el recuerdo de los sobrevivientes lucha contra el olvido, pretende conservar vivo de alguna forma al ser querido. Pero, además, de reivindicar a sus muertos, las víctimas expresando sus recuerdos sanan desde adentro sus heridas que de otro modo cicatrizarían en falso, sin curar.
De otro lado, la memoria colectiva es un paso hacia la creación de condiciones de no repetición. Es un esfuerzo colectivo por reconstruir la historia del conflicto, sus causas, sus secuelas, los cambios necesarios para que la violencia no se repita. Busca hacer de la palabra no solo un clamor sino una consigna de acción: NO MÁS, NI UNA VÍCTIMA MÁS, NUNCA MÁS.
El recuerdo tiene como protagonista a la víctima. La memoria tiene como protagonista a la comunidad que debe tomar conciencia de su pasado y construir un futuro de no repetición. La comunidad no debe abandonar esta su responsabilidad, descargándola en las víctimas. La queja de los secuestrados es siempre la misma: no nos dolía tanto la maldad de los secuestradores como la indiferencia de la sociedad…
Los procesos de recuerdo y de memoria tienen un alcance significativo de reparación simbólica a las víctimas y de garantías de no olvido.
Un horizonte de Reconciliación
El recuerdo es una vivencia personal. La memoria es un proceso colectivo. Pero ambos están determinados por dinámicas culturales. “No se recuerda lo mismo hablando con un juez que con un amigo”…
Se puede recordar o hacer memoria con un horizonte de venganza, de resentimiento o con un horizonte de reconciliación.
“No en nombre de mi hijo”, decía el padre de una víctima de las Torres Gemelas de Nueva York cuando el Presidente Bush llamaba a la guerra contra Irak.
¡NO MÁS, NI UNA MÁS, NUNCA MÁS!
¡Otro Oriente es Posible!









