facebook

twitter

flickr

mix cloud

email

 

Lunes, 29 Agosto 2016 04:51

Reconciliación para la PAZ

No es posible construir una paz estable y duradera en Colombia sin una opción y una acción conscientes, persistentes y concretas hacia la reconciliación, entendiendo que ésta no se reduce a los vínculos entre víctimas y victimarios, sino que tenemos una tarea del restablecimiento o la construcción de vínculos entre la sociedad y el Estado y también entre sectores de la sociedad; porque hemos acumulado mucho dolor y desconfianza, por lo que los caminos para la reconciliación van más allá del cumplimiento de los acuerdos que se pacten para el fin del conflicto entre el Gobierno nacional y las Farc.

 

La reconciliación social y política en Colombia requiere también de una apuesta común por el espíritu democrático y de Estado Social de Derecho que conforman el núcleo político de nuestra Constitución.  Allí  encontramos el sentido, el camino y el horizonte para la construcción de una sociedad y un Estado democráticos, que todavía no hemos logrado consolidar, por las actuaciones individuales y colectivas en contravía de este espíritu constitucional, lo que ha llevado a la ruptura de vínculos y a la desconfianza.

 

Por eso nuestros caminos de reconciliación son diversos, complementarios y convergentes, porque hay que dinamizar procesos interpersonales  o intergrupales de reconciliación; pero también hay que generar procesos complejos de reconciliación entre la sociedad y el Estado, lo que incluye la construcción y restablecimiento de vínculos con el sector político y con el sector público, porque allí se han fraguado también grandes distancias, rupturas y desconfianzas.

 

La confianza no se pide, la confianza se otorga como resultado del restablecimiento y la construcción de los vínculos que la consolidan y afirman. Confiar es creer en el otro y por esto la confianza está estrechamente ligada a la reconciliación, para lo cual se requeriría, simplemente, que todos hagamos lo ética y constitucionalmente correcto.

 

La reconciliación no es un proceso simple ni fácil; requiere ante todo de una decisión colectiva consciente; que cada parte actúe de manera consecuente para el restablecimiento de los vínculos y la generación de  mutua confianza; por esta razón, se habla de la reconciliación como camino y como horizonte: como camino porque hay que optar por ella y decidirse a recorrerla, hay que hacer cosas para que la confianza y el vínculo se construyan o restablezcan. Como horizonte, porque es el faro que nos guía al puerto al que queremos llegar y en el cual esperamos poder disfrutar de unas relaciones humanas y sociales fundamentadas en un marco ético y constitucional de una sociedad y un estado democráticos.

 

Conciudadanía ha venido promoviendo desde hace muchos años la construcción de paz desde un enfoque amplio relacionada no solamente con fin del conflicto armado; sino también desde una dimensión de cambio cultural fundamentado en una convivencia respetuosa de los derechos humanos individuales y colectivos y la renuncia a todo uso de la violencia. En este sentido, hemos venido promoviendo también un vínculo indisoluble entre la construcción de la paz y la reconciliación; razón por la cual dedicamos este número de nuestra revista Pactemos a compartir diferentes artículos que abordan contenidos y ángulos relacionados con la Reconciliación.

 

Ramón Moncada Cardona

Director 

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.