Gran éxito en la elaboración del presupuesto para la vigencia 2010 con la participación de la comunidad concordiana
El sábado 17 de octubre desde las 9:00 de la mañana en el bloque I de la Institución Educativa de Jesús, se realizo este importante ejercicio democrático, la elaboración del presupuesto del municipio de Concordia para la vigencia 2010 y que contó con la participación de la comunidad representada a través de sus líderes; así mismo los representantes de las diferentes instituciones hicieron parte de dicha actividad democrática.
El certamen se inicio a las 9:00 de la mañana en el aula múltiple de la Institución Educativa de Jesús con las palabras del Dr. Juan Jairo Montoya Correa alcalde del municipio de Concordia.
El burgomaestre de los concordianos felicito a toda la comunidad que de una forma organizada han venido trabajando con la ONG Conciudadania para la elaboración de este presupuesto de una forma incluyente. Posteriormente la Dra. Gloria Álzate representante de la ONG Conciudadania en el suroeste antioqueño, se dirigió a los presentes para agradecer la participación de la comunidad en este importante ejercicio democrático a nivel de nuestra localidad y donde Conciudadania jugó un papel importante con las comunidades organizadas de nuestra población.
Posteriormente se reunieron en diferentes salones de esta institución las correspondientes comisiones acompañadas por los secretarios de despacho de la administración y los representantes de la comunidad para formular de una manera incluyente el presupuesto del municipio de Concordia para el año 2010. En las horas de la tarde se realizó la plenaria en el aula múltiple de la institución educativa, donde los protagonistas fueron los representantes de la comunidad y las instituciones de nuestro municipio.
El presupuesto del municipio de Concordia se viene realizando de una manera participativa, y así quedó demostrado con la actividad democrática que se realizo en nuestra población y que contó con el apoyo de los representantes de nuestras comunidades organizadas así como los representantes de las diferentes instituciones.
Fuente: Alcaldía de Concordia
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leer más“Primer Semestre de 2009: De los ‘Falsos Positivos’ a la Intolerancia Social y las Amenazas Colectivas”
Informe Especial Cinep
Bogotá, 9 de octubre de 2009
Continuando con nuestro propósito de realizar el seguimiento a la problemática de Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario en el país y buscando con esto alcanzar que Colombia responda a los estándares nacionales e internacionales en esta materia, el Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP) presenta el informe: “Primer Semestre de 2009: De los ‘Falsos Positivos’ a la Intolerancia Social y las Amenazas Colectivas”.
Este informe es el resultado del trabajo de los equipos del Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política e Incidencia en lo público. El informe quiere ofrecer una mirada a la problemática de las ejecuciones extrajudiciales en el primer semestre de 2009 y de las violaciones de Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario por Intolerancia Social y Amenazas Colectivas que se presentaron entre los años 2006 y 2009.
Asimismo, están las tablas donde se encuentra detallada la información correspondiente a los nuevos casos de falsos positivos, víctimas por intolerancia social y víctimas por amenazas colectivas.
PDF Amenazas Colectivas 2006 – 2009
PDF Intolerancia Social 2006 – 2009
PDF Informe Especial Falsos Positivos
PDF Actualizaciones Falsos Positivos
Más información:
CINEP – Centro de Investigación y Educación Popular
Cra 5 No 33A–08
Bogotá Colombia
Teléfono +57-1 245 61 81 ext. 772
Fax +57-1 287 90 89
incidenciacinep@cinep.org.co
www.cinep.org.co
Mauricio García Durán, s.j.
Director General del CINEP
Andrés Yepes
Asistente de Dirección
Equipo de Incidencia
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leer másConcepciones sobre reconciliación: ¿Podremos hablar de reconciliación?
Pablo de Greiff
Director de Investigación del International Center for Transitional Justice, New York
El término “reconciliación” continúa apareciendo con frecuencia tanto en la literatura como en la práctica de la “justicia transicional” a pesar de la ausencia de consenso acerca de lo que significa o de lo que requeriría lograr ese estado. El texto, entonces, en la primera parte articula algunas de las condiciones que debe cumplir una concepción defendible de la reconciliación. En la segunda sección, esboza tres concepciones deflacionarias de la reconciliación que satisfacen aquellas condiciones. El propósito de este ejercicio es proporcionar un elemento de análisis sobre el largo trecho que hace falta caminar para construir una Colombia reconciliada. Y pretende además criticar los intentos de convencernos de que la reconciliación está a la vuelta de la esquina, si sólo fuéramos capaces de adoptar la perspectiva correcta, la de la “justicia restaurativa” o alguna otra del momento.
PDF Concepciones sobre reconciliación: ¿Podremos hablar de reconciliación?
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leer másReconciliación: Más allá del perdón y el olvido
Benjamín Cardona Arango
Director territorial de Conciudadanía en El Oriente Antioqueño
benjamincardona@conciudadania.org
Cuando se habla de reconciliación, hay quienes piensan es fruto del perdón y olvido, argumentando que es necesario “doblar la página” para dar paso a reconstrucción de las relaciones sociales, mientras que otros la ven como resultado de la justicia, la verdad y la reparación, en donde la consigna de “¡No olvido!” es fundamental para no repetir la historia.
Por el lado del perdón, que tiene una fuerte dimensión personal, es una actitud propia de quienes han conseguido sanarse de sus sentimientos de odio y tienen una motivación superior, que bien puede verse como un mandato moral (“ama a tus enemigos”, “perdónanos como nosotros perdonamos”) o como un imperativo ético (“la prevalencia del interés general”, “la paz como un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”). Se pide perdón y se concede el perdón cuando se conquista la capacidad de hacerlo. No toda persona lo logra, por eso es como un don o el logro de un esfuerzo casi sobrehumano.
Mientras la reconciliación se refiere más a un proceso social desencadenado a partir del momento cuando una sociedad reconoce equivocaciones en el camino tomado, que la violencia no traerá la paz y que tiene costos humanos inaceptables, aceptando la necesidad de trabajar por la transición desde unas condiciones que propiciaron el resquebrajamiento del tejido social, la pérdida de confianza en sus instituciones y entre las personas, hacia unas nuevas donde la vida digna sea posible en igualdad de de condiciones, sin excluir a nadie, en la totalidad de nuestro territorio, como proponía el inmolado gobernador Guillermo Gaviria Correa, cuando afirmaba que sí hay un camino: La no violencia!
En este sentido, la reconciliación es un proceso de largo aliento que no comienza con un abrazo sino con la adopción de un horizonte de futuro. La sociedad, asqueada de una violencia prolongada y degradada, renuncia al exterminio de los adversarios y opta por un horizonte de reconciliación. Como un faro, puede estar en el horizonte, pero ilumina el camino desde el aquí y ahora, desde el punto en donde nos encontramos.
La opción por un horizonte de reconciliación nos permite ver en los adversarios (para no llamarlos enemigos) lo que hay en ellos de humanidad. La reconciliación, vista así, sólo es posible entre seres humanos que reconocen la dignidad del otro. Para eso hay que deconstruir la imagen de enemigo. En efecto, para ejercer la violencia sobre otra persona se necesita tener un arma, construida por otros, pero además se necesita construir una imagen de enemigo, posible sólo desde cada persona. Quien ejerce la violencia se siente bueno y considera al otro como malo, que debe ser encerrado o eliminado para salvar a la humanidad.
Para dar el paso hacia la reconciliación es fundamental reconocer en el otro su dignidad humana. Por eso Gandhi decía que no se trata de ganar al enemigo sino de ganárselo. Y Abraham Lincoln consideraba que la mejor forma de eliminar un enemigo es eliminar su enemistad.
Así, mientras el perdón y el olvido conciernen más a actitudes personales, el sujeto fundamental de la reconciliación es la sociedad. Por eso la decisión de transición debe ser con todas y todos: las instituciones, los gremios, las iglesias, las víctimas, las personas que renuncian a las armas, las que le apostaron a la guerra pagándola, apoyándola, haciéndola, y las que la sufrieron injustamente. Quienes estuvieron por la guerra deben descubrir y reconocer su fatal error y trabajar para reparar los daños causados. Las víctimas deben contribuir dando testimonio a los victimarios de las consecuencias horrendas de su despropósito para entender que el fin no justifica los medios. Y la sociedad en su conjunto, debe unirse para reclamar a una sola voz:
¡NO MÁS, NADIE MÁS, NUNCA MÁS!
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